miércoles, 17 de noviembre de 2010

Subiendo peldaños

Entra el amor flaco y mojao, como una raspa de pescao, como beso puesto al trasluz. Y de su mano llegas tú con tu pelo como el betún, como un piropo bien tirao...

Y quiero escribir pero me faltan las palabras. Que me paso el día esperando al momento de cojer el autobús y pasar esos 20 minutos delirando con él. Mirarle a los ojos. Mirarle las manos.
Y marcharme a casa cada día con ganas de seguir conociéndole.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Principio de incertidumbre

''Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así.
Quizás banderas blancas
tu habitación alumbren
y mi amor esté cerca
y los dioses duden.
Y este sea un buen principio,
principio de incertidumbre.
Puede que te salves. Puede
que amanezcas conmigo
y las espadas se entierren.''

Y este sea un buen principio, principio de incertidumbre. Buen principio, ójala.

viernes, 12 de noviembre de 2010

And the reason is you

Inocente.
Inevitable.
Ilusionada.


Y no aprendo. Cabezabajo. Yo que pensaba que...
Sigo en mi línea.
¿Quién me mandaría meterme en tu nido?
El encanto de lo extraño, filtrado en la piel.
Tan especial, tan diferente, tan oscuro, tan... igual!

Tan tan tan, Inocente.

Parece mentira, siempre caigo, inevitable.

Aun así, es una nueva meta, ilusionada.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Bri bri bli bli

''Me acuerdo de tí, me cago en tus muertos,
No puedo dormir, me sueño que has vuelto.
Sueño con tu piel, me siento mejor.
Ya no tengo sed, ya puedo bailar de flor en flor,
me vuelvo a perder entre el edredón
me vuelvo a quedar sin sol, sin sol, sin sol...
De tanto pensar,
de perder el tiempo,
de tanto privar
por poco reviento.''


Me acuerdo de tí, me cago en tus muertos...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tonta, muy tonta

Espero que sea tonta, muy tonta. No la conozco, y lo siento, pero ya me está cayendo mal... Y espero que sea tan tonta que no te sepa aguantar. Y mientras sigues con la tonta, tan tonta, que no sabe cuidarte y hasta lo pasaras mal, yo mientras te espero sentada, imaginandome la tonta con el tonto que me hizo llorar... Y espero que pienses en mi...


Estoy que reboso envidia por todos y cada uno de los poros de mi piel. Quiero por encima de todo tu felicidad, incluso por encima de mi propia felicidad. Quizá en todo este tiempo he pecado de incrédula e inocente, nose. Sé que debia de estar preparada ya desde hace tiempo para este momento, pero llegada la hora, me cuesta asimilarlo.
Tengo envidia. Y no es envidia sana. Le tengo envidia a ella. Porque es ella la que ha conseguido todo lo que yo quería contigo. ¿Qué tendrá ella que no tuve yo? De una cosa sí estoy segura, si la has elegido a ella, tienes tus motivos.
Pero siempre tendrás un huequito en
mi corazón por si algun día te cansas de ella y nos apetece aclarar nuestra historia.

lunes, 11 de octubre de 2010

No pude juntar el agua con aceite...

Azúcar y sal. Agua y aceite. Día y noche. Sol y luna. Ying y Yang. Blanco y negro. Abierto y cerrado. Salir y entrar. Reir y llorar. Nacer y morir. Sentarse y levantarse. Público y privado. Guerra y Paz. Optimista y pesimista. Tímido y extrovertido. Alto y bajo. Rubio y moreno. Feo y bonito.

Antónimos ¿sabes? Lo mismo que tú y yo.

lunes, 4 de octubre de 2010

Parece mentira.
¿Tres años de mi vida perdidos? Pues no lo sé, la verdad.
Lo único que me atrevo a adelantar es que me siento liberada, no del todo feliz, cansada, resignada, decepcionada, engañada, y con miles de ganas de empezar de cero.
Nose quién o qué te puso en mitad de mi camino, siempre dí gracias por ello. Siempre creí que lo nuestro, a pesar de la distancia y el tiempo, era algo real. Me engañé.
Nunca, nunca quise abrir los ojos o tal vez, no quería aceptar esa realidad que la única que no veía era yo. Eres especial, aun me cuesta hablar de tí en pasado.
Me quedo con los buenos momentos, todos esos besos y tu último 'te quiero'. Me quedo con esa carita de niño, esas manos, tus dientes, tu pelo, tus pecas, tu todo.
Sé que será imposible aplacar este sentimiento de golpe. Soy capaz de tenerlo superado y volver a recaer en cualquier momento si tú me lo pides.
Pero bueno, esto es como esa carta de despedida que nunca te voy a escribir. Tal vez este momento ha llegado demasiado tarde.
Sé feliz. Que ahora tienes a otra que te ríe las gracias, a la que paseas en moto, a la que llamas para hablar de nada, a la que acariciarás el pelo como un día me hiciste a mí.
Sólo espero que esa otra te quiera y valore tal y como eres, que vales mucho. Que no se tome muy enserio tu egoismo y que le encante el riesgo, como a tí.
Y tú, en tu línea, espero que no la prometas miles de cosas que luego no cumplas porque al final acabará dandose cuenta. No le hagas como me hiciste a mí, que prometiste no olvidarme ni aunque te lo propusieras y tenerme como amiga, aunque te gustaría tenerme para siempre contigo.
Si te sirve, yo seguiré viajando muy a menudo a Barcelona. Seguiré durmiendo en ese albergue que está a la vuelta de tu casa y pasaré por tu portal en un arrebato de forzar al destino y que, coincidamos.
Si me llamas, puede que no te coja el teléfono. Supongo, no me felicitarás para mi cumpleaños, tampoco quiero. Si es posible, para que esto no sea peor, no quiero saber nada de tí.
Yo haré de las mías para saber como te va la vida y como te va con la otra y siempre siempre sonreiré cuando mire una foto tuya.

Y aunque todo suene a una actitud muy derrotista, me alegro de haber entreabierto los ojos.
Siempre siempre siempre en mi corazón. Zaragoza-Barcelona. 140707.




Sin que sirva de precedente, siempre te echaré de menos.

No sabía del desierto

No sabía que también había desiertos que desembocaban en el mar. Recuerdo cómo durante aquellos primeros meses del año, un sentimiento devas...